La sombra de nadieNo es lo mismo miedo que susto, por lo que no es lo mismo ser que estar. No es lo mismo, que diría Alejandro Sanz.
Me extrañó ver que LA SOMBRA DE NADIE fuese una película española de miedo. No suelo tener prejucios, pero es que estos dos conceptos nunca van juntos. Me sonó raro.

Y no es que sea una película mala. La fotografía no está nada mal. Los escenarios son realmente buenos. Los personajes están bien construidos y bien caracterizados. Es más María Jesús Valdés se merecería una nominación a los Goya del año que viene. Incluso la historia es buena.

Pero el miedo se convierte en dos sustos a lo largo de toda la película y es que hay que reconocer que Pablo Malo ha sabido dibujar a una niña muerta estremecedora.

Pero lo que podía haber de miedo se queda en susto. Lo que había de buena historia se queda en regular con las últimas escenas finales que sobran y que parecen no tener mucho sentido.
Lo siento, pero parece que este miedo "made in Spain" no acaba de cuajar. Habrá que ver lo que dice la taquilla.